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El agua fuerte es el nombre común de la disolución en agua del gas cloruro de hidrógeno. Esta disolución también es conocida como ácido clorhídrico, y en muchos comercios se emplea el nombre de salfumán o ácido muriático. Es un ácido muy fuerte y corrosivo que ataca a metales de uso corriente como el zinc, el hierro o el aluminio.

En el hogar se ha empleado para eliminar restos de cal, mortero u óxido, usándose como disolución cuya concentración podía variar entre el 10% y el 30% en peso. Sin embargo, al tratarse de un compuesto muy tóxico e irritante se ha ido sustituyendo por otros productos de menor peligrosidad, de forma que en la actualidad, el mayor uso doméstico del ácido clorhídrico es el control del pH de las piscinas.

Aunque no es un componente habitual de los productos de limpieza en el hogar, sí se emplea para corrigir el pH de algunos productos de aseo personal:

  1. Jabón de tocador. La fabricación de jabones origina un producto fuertemente alcalino. Si el jabón se empleará como jabón de tocador debe neutralizarse este carácter básico, ya que produciría irritación en la piel al eliminar completamente la capa protectora de ésta. Para neutralizar el jabón fabricado se emplea ácido clorhídrico.

  2. Champú y gel de baño. La piel tiene una capa protectora hidrolipídica con un pH cercano a 5'5, que desciende hasta el 4'5 en el cabello y cuero cabelludo. Para mantener este pH tras el lavado, se han desarrollado geles de baño y champús con un pH similar, pH que, en algunas ocasiones, se consigue con la adición de ácido clorhídrico.

Wikipedia (es)
Ministerio de trabajo
Wikipedia (en)
Enciclopedia médica
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